

Nace una nueva revista taurina en el Campo de Gibraltar y se me propone intervenir en ella con algún que otro artículo o entrevista, lo cual acepto muy gustosamente.
Y para comenzar con una entrevista, quien mejor que el maestro de Ubrique, el torero que más fama le ha dado a nuestra provincia y mejor ha templado a los toros hasta el momento, Jesús Janeiro Bazán “Jesulin de Ubrique".
P- Maestro, llegó la retirada, ¿no cree que es demasiado pronto?
R- No, creo que ha llegado en su momento. Ha sido una decisión muy meditada.
P- ¿Qué recuerdos tiene usted de su primera presentación en público, allá por el año 1986 en el Bosque (Cádiz)?
R- El recuerdo de la ilusión de un niño que quería ser torero. La ilusión de que mi gente me viera torear. Toreé un novillo de Sánchez de Alba al que le hice una gran faena, lástima que no pude matarlo y lo echaron a los corrales...
P- Debuta con picadores en Ronda (Málaga) en el año 1989, con las máximas figuras de la novillería en aquellos momentos Aparicio y Finito, ¿presentía Usted que se le abría una gran carrera a partir de ese momento?
R- Antes de debutar, como novillero sin caballos, tenía muy buen ambiente. Cuando debuté con picadores me di cuenta de que me sentía mejor y siempre creí en mis posibilidades, pero en ese momento mi carrera era imprevisible.
P- Toma la alternativa en Nimes (Francia) en el 1990 de mano del maestro Manzanares y como testigo el maestro Muñoz, ¿por qué eligió Francia?
R- Porque fue una plaza que me encumbró como novillero y me dio la posibilidad de tomar la alternativa en un sitio tan emblemático como es el Coliseo de Nimes.
